*La Consagración al Sagrado Corazón de Jesús cambia la manera en que un empresario entiende su empresa. Deja de verla solamente como un negocio o una fuente de ingresos y comienza a verla como una misión que Dios le ha confiado.
EMPRESAS MONTERREY.- Alrededor de 300 empresas de Nuevo León recibieron la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús, durante una ceremonia religiosa celebrada recientemente en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
La consagración cambia la manera en que un empresario entiende su empresa. Deja de verla solamente como un negocio o una fuente de ingresos y comienza a verla como una misión que Dios le ha confiado para servir a las personas, generar trabajo digno y transformar la sociedad, afirmó Mike Martínez, Director Ejecutivo de His Way At Work (HWAW).
En la ceremonia de Consagración en Monterrey, participaron empresas de diversos sectores como la industria, manufactura, comercio, servicios, salud, educación, construcción, tecnología, consultoría, alimentos, logística, despachos profesionales y muchos otros.
En entrevista, el Director Ejecutivo de HWAW, compartió la historia de cómo surgió esa idea de Consagración de las Empresas y su significado.
Explicó que el llamado que tienen en His Way At Work de promover la Consagración de Empresas al Sagrado Corazón de Jesús nació hace casi 20 años.
Recordó que en 2006, Alfonso González, fundador de Qualfon, mientras iba de viaje a Filipinas, recibió la inspiración de consagrar su empresa a Dios.
“Apenas llegó a Filipinas y organizó una Misa y consagró su empresa al Sagrado Corazón de Jesús. Ese evento marcó un antes y un después en la historia de Qualfon, transformando profundamente su misión, su cultura y su forma de entender el liderazgo.
Años después, nació His Way At Work y hoy, casi dos décadas después, miles de empresarios en distintos países han consagrado sus empresas a Dios”, destacó.

*Mike Martínez, Director Ejecutivo de His Way At Work (HWAW)
Como parte de la preparación para la Consagración de las Empresas, durante varias semanas los empresarios vivieron un camino de preparación espiritual a través de reflexiones diarias y, al final, una novena al Sagrado Corazón de Jesús.
“La intención era que cada empresario llegara a la consagración después de haber reflexionado profundamente sobre el lugar que ocupa Dios en su empresa y comprendiera que consagrarla significa reconocer que Él es el verdadero Señor de la empresa y poner bajo su guía las decisiones, el talento, los desafíos y a todas las personas que forman parte de ella”, dijo.
En la Consagración celebrada en Monterrey el pasado 13 de junio, participaron principalmente empresas de Nuevo León, alrededor de 300. Sin embargo, esta iniciativa se vivió de manera simultánea en distintas ciudades y países.
Además, agregó que realizaron una Misa virtual transmitida en vivo por YouTube, lo que permitió que cientos de empresarios de otras ciudades y países de Latinoamérica que no contaban con una celebración local pudieran unirse y vivir la Consagración a distancia.
Esa iniciativa permitió que cerca de 2,500 empresas consagraran sus actividades al Sagrado Corazón de Jesús y que miles de empresarios, junto con sus familias y colaboradores, vivieran este evento.

*El empresario Bernardo Bulnes, Director General de Sanilock, participó en la ceremonia de Consagración y ha sido uno de los que ha impulsado diversas iniciativas para contribuir a tener mejores empresas y empresarios.
¿Cuál es el mayor beneficio de la Consagración de las empresas?
R: El mayor beneficio de la consagración de la empresa es la alegría de encontrar el verdadero tesoro que es Dios mismo. Similar a la parábola de la Perla Preciosa en donde el mercader de perlas finas, encuentra la perla de gran valor y de la emoción que le da, va y vende todo lo que tiene para adquirir la perla. El empresario entiende que Dios es la verdadera riqueza.
La consagración cambia la manera en que un empresario entiende su empresa. Deja de verla solamente como un negocio o una fuente de ingresos y comienza a verla como una misión que Dios le ha confiado para servir a las personas, generar trabajo digno y transformar la sociedad.
Cuando Dios ocupa el centro, también cambian las decisiones, la cultura de la empresa y la forma de relacionarse con colaboradores, clientes y proveedores.

*Durante la Misa de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús, se entregaron diversas Ofrendas como muestra de agradecimieto.
¿Qué compromiso de fe o espiritual asumen las empresas con la Consagración?
R: La consagración es un compromiso libre de procurar que Cristo esté en el centro de la vida de la empresa. Eso significa buscar dirigir con honestidad, justicia y caridad; cuidar la dignidad de cada persona; poner las decisiones importantes en oración; vivir la Doctrina Social de la Iglesia y procurar que el trabajo sea un espacio donde las personas puedan desarrollarse integralmente. Es un camino que comienza ese día, no termina ese día.
El Director de HWAW comentó que la intención es que esa iniciativa continúe creciendo cada año y llegue a más ciudades y países.
Además de la consagración anual, buscamos acompañar a los empresarios durante todo el año mediante comunidades, formación, espacios de oración y encuentros que les ayuden a vivir su vocación empresarial de manera coherente con su fe.
Creo que vale la pena destacar que esta iniciativa responde a una necesidad muy actual, enfatizó.
“Hoy hablamos mucho de ética empresarial, liderazgo humano y responsabilidad social. Todo eso es muy valioso, pero nosotros creemos que la transformación más profunda ocurre cuando el corazón del empresario se transforma. Si un empresario pone verdaderamente a Dios en el centro de su vida, esa transformación termina reflejándose en su familia, en su empresa, en sus colaboradores y, poco a poco, en toda la sociedad”, expresó.
“Al final, nuestro sueño es que cada vez haya más empresas donde Cristo esté en el centro y donde el éxito se mida no solo por los resultados económicos, sino también por la creación de valor eterno”, puntualizó.



